En las playas de Nayarit, el coco no es postre: es plato de mariscos. Lo abren frente a ti de un machetazo, le vacían camarón con pepino, jitomate y aguacate, le ponen un chorro de salsa Huichol y te lo dan con una cuchara y galletas saladas. Se come a pie de playa, con los pies en la arena.
Del cocotero a la mesa
Nayarit tiene 300 kilómetros de costa sembrados de palmeras. El coco está en todos lados, y en algún momento a alguien se le ocurrió lo obvio: si ya tienes el recipiente, úsalo.
La combinación funciona por una razón concreta: el agua de coco es ligeramente dulce y salina a la vez, y eso realza el camarón sin necesidad de más condimento. La pulpa tierna que se raspa de las paredes se come junto con el marisco y aporta una textura que ningún plato de loza puede dar.
Lo de la salsa Huichol tampoco es casualidad. Se fabrica en Tepic desde 1946 y es, para efectos prácticos, la salsa oficial de los mariscos nayaritas.
Ingredientes
- 4 cocos tiernos (de agua, verdes)
- 500 g de camarón mediano, limpio y sin cáscara
- 1 pepino picado en cubitos
- 1 aguacate maduro
- 1/2 cebolla morada picada finita
- 2 jitomates picados
- Jugo de 6 limones
- Salsa Huichol al gusto
- Cilantro picado
- Sal y pimienta
- Galletas saladas
Preparación paso a paso
- Abre los cocos. Con un machete, dale golpes en círculo en la parte superior hasta formar una tapa. Vacía el agua en un recipiente y guárdala: la vas a usar.
- Cuece los camarones. Tres minutos en agua hirviendo con sal, nada más. En cuanto se pongan rosas y se curven, sácalos y pásalos a agua con hielo.
- Arma la mezcla. Camarones, pepino, jitomate, cebolla morada y cilantro en un tazón.
- Dale sabor. Jugo de limón y medio vaso del agua de coco que guardaste. Sal y pimienta. Prueba y ajusta.
- Rellena. Reparte la mezcla en los cuatro cocos. Deja que se asome.
- Corona. Rebanadas de aguacate encima, salsa Huichol al gusto y galletas saladas al lado.
Tips de la abuela
- No tires el agua de coco. Es lo que amarra todo el sabor y lo que distingue este plato de un cóctel común.
- Raspa un poco de la pulpa tierna de las paredes antes de rellenar y mézclala con el camarón. Ahí está el truco.
- El camarón pequeño funciona mejor que el grande: se reparte más parejo en cada cucharada.
- Si lo vas a llevar a la playa, transporta la mezcla aparte en hielera y rellena allá.
Variantes regionales
En San Blas le agregan pulpo y callo de hacha además del camarón. En Rincón de Guayabitos lo preparan más aguado, casi como cóctel, y se toma con popote. En Sayulita le ponen mango picado, que le va sorprendentemente bien.
En Colima y Jalisco existe la versión con ceviche en vez de camarón entero. En la costa de Guerrero le agregan chile serrano picado directo a la mezcla.
Errores comunes
- Usar coco seco. La pulpa dura y el sabor a coco maduro arruinan el plato. Tiene que ser verde.
- Sobrecocer el camarón. Más de tres minutos y queda chicloso.
- Poner el aguacate antes de tiempo. Se oxida y se ve feo.
- Ahogar en limón. El camarón ya está cocido; demasiado ácido lo endurece.
Preguntas frecuentes
¿Qué tipo de coco se usa?
Coco tierno o de agua, el verde. Su pulpa suave se raspa y se come con el camarón. El coco seco no sirve: la pulpa es dura y su sabor pelea con el marisco.
¿Por qué salsa Huichol y no otra?
Porque es de Nayarit. Se fabrica en Tepic desde 1946 y acompaña casi todos los mariscos del estado. Su acidez y picor medio no tapan el camarón.
¿Se puede preparar con anticipación?
La mezcla sí, hasta dos horas antes y refrigerada. El aguacate y el limón van al momento de servir.
¿Y si no consigo cocos tiernos?
Sírvelo en copa de cóctel con un poco de agua de coco natural. Pierdes la presentación, no el sabor.
Esta receta forma parte de nuestra serie Recetas por Estado de México, donde recorremos los 32 estados plato por plato.
Foto: Christian Frausto Bernal, CC BY-SA 2.0, vía Wikimedia Commons.
